2 may. 2016

Malas pasadas

No es la mente quien te juega malas pasadas, eres tú quien se deja. 

Quien se deja convencer. 
Quien se deja dominar. 
Quien cede el control. 
Quien se rinde. 

La mente eres tú. La mente te hace trampas para ganar y tú te dejas porque en realidad no te importa perder. 

Y las malas pasadas sirven para no reconocértelo. 

12 abr. 2016

A ciencia cierta

O quisiste decir que la conciencia acierta?

Sí, ciertamente, la conciencia suele estar en lo cierto y es implacable. 

3 abr. 2016

🐒

Nos hacemos las muy personas pero nuestros instintos siguen siendo bastante  ancestrales; en el fondo somos muy  animales. 

30 mar. 2016

19 feb. 2016

Hace 15 meses

Prepara y predispón tu mente para un momento único en tu vida. Duro, muy duro, pero increíblemente intenso y feliz. 

Siente a tu bebé, sois un equipo ahora mas que en todo el embarazo. Conecta con el, háblale. Dile que vais a ayudaros y que lo vais a hacer muy bien. Despídete de las sensaciones de tenerlo en ti para tenerlo contigo. 

Lee acerca de las etapas del parto para que nada te resulte sorpresivo o te haga dudar de si todo va bien. Rodéate de personas y profesionales en quienes confíes plenamente y conozcan y apoyen tu elección de parto, para que si el dolor te hace  flaquear, te den palabras de ánimo y te recuerden que lo estás haciendo bien. 

Visualízate disfrutando de sentir cómo se abren tus entrañas para dar vida. Cada contracción dolorosa será bienvenida porque el dolor que sientas acerca a tu bebé a tus brazos. Es mucho dolor pero el dolor sirve. Es dolor funcional. Entiende las contracciones, su efecto en tu cuerpo; descansa cuando te den tregua preparándote para la siguiente. Respira hondo, tócate sin miedo, nota como cambia tu cuerpo, como la naturaleza es maravillosa en ti, y déjate llevar. 

Puede parecerte en algún momento que es un proceso largo, que estás cansada, que llevas mucho tiempo aguantando dolor. Tu cuerpo sabe, necesita tiempo para abrirse lentamente. Cambia de postura, camina, dúchate, apóyate en tu acompañante, chilla, canta... No tengas reparo en hacer lo que el cuerpo te pida. Es vuestro momento. 

Cuando mas duela, cuando pienses que ya no puedes aguantar más dolor, ya habrá pasado lo peor y viene lo mas emocionante: ya estará llegando a este lado de tu tripa, sentirás palpitaciones, un alivio gigante. Te encontrarás con la mirada de tu bebé asombrado, curioso, agradecido, sentirás su calor escurridizo en tu piel. Y tú te convertirás en la mujer mas orgullosa y fuerte del mundo, la mas feliz, y eso durará mucho en ti, el resto de tus días y en especial, cada vez que lo revivas contándolo.